Dr. Rufino García-Otero Reina
Embryocenter Civte y SenoCur (Sevilla)
La mejora en la esperanza de vida de la mujer tras la aparición de un cáncer en la infancia o en etapas reproductivas, hace que la terapia elegida para el tratamiento del mismo pueda tener consecuencias, en algunos casos sin vuelta atrás.
Es por ello que las decisiones deben ser tomadas en equipo multidisciplinar (oncólogos, ginecólogos, especialistas en reproducción, pediatras, etc.).
Desgraciadamente, incluso en la actualidad, el futuro reproductivo de la niña o la mujer no juega un papel importante, oncológicamente hablando, a la hora de trazar una estrategia terapéutica para evitar consecuencias, en la mayoría de los casos irreversibles.
El tipo de cáncer a tratar, el tiempo que teóricamente tendríamos para comenzar el tratamiento, la edad de la paciente y los deseos de maternidad de la misma, juegan un papel primordial a la hora de plantear todo el proceso oncológico combinándolo con una posible preservación del potencial reproductivo de la mujer o la niña.
Actualmente existen diferentes métodos para la preservación de la fertilidad en la paciente oncológica:
Dependiendo de distintos factores, se podría optar por una u otra opción así que, a grosso modo, tendría que tenerse en cuenta por ejemplo:
Un apartado que especialmente crea intranquilidad en la paciente oncológica con deseos de maternidad, además de en el especialista que la trata, es el efecto en el aumento puntual de concentración de estrógenos consecuente a la estimulación ovárica en procesos cancerígenos estrógeno dependientes.
En principio, la concentración basal de estrógenos en pacientes que han desarrollado un cáncer de mama estrógeno dependiente es la misma prácticamente que en pacientes que no lo desarrollaron. Esto demuestra que el desarrollo del mismo no está ligado a la concentración de dicha hormona en pacientes que nunca se estimularon, ni en pacientes que tuvieron un aumento de la concentración puntual de dicha hormona por una o varias estimulaciones ováricas, siempre dentro de un límite.
También se ha demostrado que el hecho de que puntualmente se estimule a una determinada paciente que sufrió un cáncer mamario con Letrozol, en combinación o no con gonadotrofinas en bajas dosis, no altera prácticamente el pronóstico a medio-largo plazo de la paciente oncológica.