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Cambios en el cuerpo durante el embarazo

Cambios en el cuerpo durante el embarazo

09-04-2013

Cansancio, náuseas, alteraciones del ánimo… son algunos de los síntomas que empiezas a notar cuando te quedas embaraza, pero… ¿sabes todos los cambios que sufre tu cuerpo cuando vas a tener un bebé?

Algunos son comúnmente conocidos, pero otros pueden sorprenderte un poco y llegar a inquietarte. Por eso, en este blog te hacemos un breve resumen de los cambios más frecuentes que vas notar en el embarazo.

Durante estos 9 meses te darás cuenta de que tus pechos aumentan de tamaño, que se ven más las venitas superficiales en ellos y se oscurecen las aureolas. Esto se debe a que tu cuerpo genera más progesterona y a que los estrógenos están preparando el desarrollo de los conductos de la leche para preparar la futura lactancia.

Estos cambios hormonales también hacen que aparezca una línea más oscura desde el pubis al ombligo, la llamada línea alba. Suele aparecer en el cuarto o quinto mes de embarazo y desaparece después del parto. Igualmente, el aumento de pigmentación hace que puedan aparecer manchitas en la cara, lo que se denomina cloasma gestacional.

Una cosa que preocupa mucho a las futuras mamás es la aparición de estrías en los pechos o en la tripa. Esto ocurre porque tu piel se estira y, si no está bien hidratada, puede llegar a romperse. También es frecuente que aparezcan varices en las piernas, debido a la presión que ejerce el útero en los vasos sanguíneos.

Además de estas transformaciones más superficiales, es probable que comiences a darte cuenta de que sudas y orinas un poco más, ya que en este periodo se acumula más agua en los tejidos. También el útero al crecer presiona la vejiga y hace que tengas que ir al baño con mayor frecuencia.

En tu sistema digestivo se producen cambios importantes. A las náuseas y vómitos hay que sumarle el ardor de estómago y la digestión más lenta. Es normal que tengas más gases y sufras estreñimiento y hemorroides.

Finalmente, y aunque parezca que no tiene mucha relación con el crecimiento de tu bebé, también se producen cambios en tu respiración, por lo que puedes sentir congestión nasal y sangrados por la nariz o incluso en las encías. Además, tu cuerpo genera más saliva ácida y pueden aparecerte caries.
 

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