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Cómo afecta el estrés a la fertilidad

Cómo afecta el estrés a la fertilidad

 19-03-2018

 

Si estáis pensando en tener un bebé, antes debéis poner en marcha en vuestro día a día una filosofía y unos hábitos de vida saludable que contribuyan y hagan más fácil de cumplir el deseo de convertiros en papás. Además de cuidar la alimentación y llevar una vida activa, es recomendable que vigiléis los periodos de estrés y si esta situación se prolonga en el tiempo, consultar con un especialista.

Un 20% de las parejas que consultan a los especialistas acerca de sus problemas para conseguir el embarazo, no tienen una causa fisiológica aparente que pueda explicar el problema. Estos factores desconocidos, a menudo, se asocian con el estrés. No existe una razón científica o médica que lo certifique a ciencia cierta, pero el frenético estilo de vida que se prodiga actualmente en la sociedad, el exceso de trabajo e, incluso, la obsesión por convertirse en padres, pueden influir de forma directa en la fertilidad de las personas.

Los altos niveles de marcadores de estrés dificultan lograr la concepción por lo que es necesario que liberemos de nuestro cuerpo este factor que afecta tan negativamente a nuestra fertilidad y la de nuestra pareja. Y es que, según los datos, las mujeres con altos niveles de estrés y ansiedad pueden ovular hasta un 20% menos que una mujer en una situación normal o hacerlo de manera irregular, por lo que las posibilidades de que sus óvulos sean fecundados disminuyen de manera notable. Los hombres tampoco se libran de esta situación, y es que el estrés también puede influir de manera directa a la calidad de su esperma y disminuir, por ende, la calidad de sus espermatozoides.

Además de los cambios en el cuerpo, la infertilidad trae consigo un problema con consecuencias emocionales importantes en la pareja. El hecho de no poder tener un hijo puede ocasionar estrés, angustia y, en algunos casos, depresión. Ese estrés está íntimamente relacionado con la experiencia de infertilidad, ya que se manifiesta como resultado de la dificultad para concebir un hijo, de no saber cuál es la causa de infertilidad, la incertidumbre de no saber si se logrará el embarazo… todo ello sumado a la presión que se puede sentir desde el mundo exterior.

Para salir de este círculo de estrés, lo primero que debéis hacer es saber que esta situación es habitual en parejas con problemas de fertilidad. Tras tener eso claro, lo recomendable es que pidáis ayuda para saber a qué se deben estos problemas para conseguir el embarazo. Si el resultado de esa consulta, es un diagnóstico de infertilidad, recordad que hay otras vías para que vuestro deseo de ser padres se convierta en algo real.

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