Directorio de centros
Date de alta si eres un centro ginecológico o de fertilidad
Directorio centros fertilidad
Usted está en:

Tema del mes

>

Desmintiendo mitos de la reproducción asistida, por el Dr Jon Ander Agirregoikoa

RSS
Desmintiendo mitos de la reproducción asistida, por el Dr Jon Ander Agirregoikoa

La reproducción asistida ha pasado de ser un tabú que no se comentaba fuera de la pareja o el entorno más íntimo, a ser un tema que todo el mundo conoce, y del que además opina. Esto nos da lugar a ciertos mitos que se han establecido como creencias populares. Desde aquí intentaremos desmitificar y aclarar algunos de ellos.


El estudio es largo y costoso

El estudio básico de esterilidad es más sencillo de lo que se cree y consta de pocas pruebas, que se pueden realizar en pocos días o semanas. Con una analítica de sangre, un seminograma y una revisión ginecológica muchas veces el estudio está completado.
No obstante, cada caso es diferente y puede precisar de pruebas diagnósticas específicas que no se realizan de manera rutinaria.

 

Las hormonas que se utilizan tienen muchos efectos secundarios

Las hormonas que se utilizan en reproducción asistida son las mismas que produce la mujer durante su ciclo menstrual. Lo único que necesitamos es aumentar su concentración habitual para estimular los ovarios y conseguir más de un óvulo y así optimizar las probabilidades de éxito.

Esto permite realizar tratamientos sin grandes efectos secundarios. Muchas pacientes no presentan síntomas reseñables, siendo los más frecuentes leves, como pesadez abdominal, dolor de cabeza o distensión mamaria.

 

El tratamiento no es compatible con el trabajo. Tendré que coger la baja o vacaciones

Teniendo en cuenta que generalmente la medicación no tiene efectos secundarios importantes, se puede realizar una vida normal durante todo el proceso. El ingreso los días de la punción ovárica y de la transferencia embrionaria es corto, lo que permite compatibilizar los tratamientos con la vida laboral.

 

Cada vez que se realiza un tratamiento se gastan muchos óvulos

La mujer gasta muchos óvulos todos los meses. Tras la regla, cuando comienza el ciclo ovárico, múltiples óvulos empiezan a activarse, pero tan sólo uno seguirá adelante y el resto se atresian y desaparecen. En los tratamientos de reproducción asistida conseguimos que algunos de estos óvulos maduren pero sin tocar los que se activarán los siguientes meses. Por lo tanto, por realizar tratamientos de fertilidad no se gastan óvulos, ni se adelanta la menopausia.

 

Existe un número limitado de intentos

Durante el ciclo, los tratamientos de reproducción asistida no tienen efectos secundarios significativos, y a largo plazo no existen. No hay más riesgo de cáncer, de menopausia precoz, ni de otro tipo de problemas en el futuro.

Por lo tanto, valorar un nuevo intento no depende del número de ciclos realizados, sino de las opciones de embarazo que tenga. En algunos casos se repite varias veces, y en otros se desaconseja la posibilidad de realizar un tratamiento o de repetir tras el primero por las escasas posibilidades de éxito.

 

Las mujeres que realizan tratamientos de reproducción asistida tienen más riesgo de cáncer

Existen cánceres asociados a hormonas, generalmente los ginecológicos (mama, ovario, endometrio...). Debido a esto, siempre ha existido el miedo a recibir tratamientos hormonales.

Hace casi 40 años que nació la primera niña tras una fecundación in vitro, y muchos más que se utilizan este tipo de tratamientos para estimular los ovarios. Durante este tiempo se ha demostrado que las pacientes de reproducción asistida no tienen más riesgo de cáncer que aquellas mujeres que han conseguido un embarazo natural.

Son tratamientos cortos y puntuales, lo que hace que la exposición limitada en el tiempo no repercuta en la salud de la paciente.

 

Las mujeres que han superado un cáncer no pueden realizar tratamientos de fertilidad

Cada vez son más las mujeres que padecen cáncer en edad reproductiva. Tras los tratamientos adecuados es posible superarlo, y entonces llegan los deseos de ser madre. Pero el cáncer hace mucho que dejo de ser una limitación para la maternidad.

El principal problema es que los tratamientos como la radioterapia y quimioterapia utilizados en el tratamiento del cáncer pueden afectar al ovario y a los óvulos. Por ello, antes de recibir este tipo de terapias oncológicas se recomienda preservar la fertilidad vitrificando óvulos.

 

Los embriones congelados tienen menos posibilidades de embarazo

A diferencia de la congelación clásica (o lenta), la experiencia con la vitrificación (congelación ultrarrápida) de óvulos y embriones es muy positiva. La tasa de supervivencia es próxima al cien por cien y la tasa de embarazo es igual a las transferencias realizadas en fresco. Para ello es preciso tener un buen programa de vitrificación y realizar una selección adecuada de los embriones que se van a vitrificar. No podemos utilizar embriones de mala calidad, ya que probablemente no sobrevivan y, en caso de hacerlo, difícilmente nos van a dar un embarazo.

 

Los embarazos tras técnicas de reproducción son más complicados

Una vez que la mujer está embarazada, su cuidado debe ser igual al embarazo espontáneo. No existen más riesgos de complicaciones por ser de reproducción asistida. Lo que tenemos que tener en cuenta son aspectos relacionados con estos tratamientos, como la edad de las pacientes y el embarazo múltiple.

La edad media de la maternidad está alrededor de los 30 años en nuestro país, pero supera ampliamente los 35 en las pacientes de fertilidad. Es el factor que principalmente se asocia a muchas complicaciones del embarazo.

El embarazo gemelar también se asocia/relaciona con complicaciones, por lo que es nuestro deber intentar evitarlo en medida de lo posible.

 

 

Jon Ander Agirregoikoa ART Vitoria

volver