Directorio de centros
Date de alta si eres un centro ginecológico o de fertilidad
Directorio centros fertilidad
Usted está en:

Blog

>

Ejercicios de relajación para embarazadas

Ejercicios de relajación para embarazadas

23-11-2015

 Durante el embarazo es normal que la futura mamá pueda sentir estrés. A la incertidumbre de la nueva situación, se suman los desajustes hormonales, los cambios en el cuerpo, y en muchos casos, una rutina diaria que debe continuar (siempre que los médicos no aconsejen lo contrario).

Por eso, la mujer embarazada debe buscar momentos en su día a día para desconectar y aliviar todas las tensiones, que en los casos más extremos podrían llegar a perjudicar a su salud o a la del bebé.

En este post te dejamos algunos ejercicios de relajación que puedes practicar:

Los pies: La retención de líquidos y la mala circulación propia de este periodo pueden provocar inflamación y dolor en los pies. Por ello, y para evitar que se hinchen, debes intentar ponerlos en alto siempre que puedas. Además si consigues que tu pareja te dé pequeños masajes, ¡mucho mejor!
Tobillos: son de las articulaciones que más sufren durante el embarazo debido al aumento de peso que deben soportar. Es importante que los estires, muevas de un lado a otro y que les des un masaje que les relaje y libere de la tensión acumulada.
Las rodillas: junto a los tobillos, también sufren mucho durante el periodo de gestación. Es recomendable que las estires y encojas ya que, aunque puede causar algo de dolor, con el tiempo será positivo y la carga disminuirá.
La zona lumbar: una posición habitual de las futuras mamás suele ser apoyando sus manos sobre la zona lumbar. El sufrimiento de esta zona inferior de la espalda no es menor al de los pies y, por tanto, es importante ejercitar la zona. Para ello, colócate en posición lateral y estira bien la pierna hacia atrás. Las lumbares se relajarán y contraerán varias veces terminando con una mejora en el estado de la embarazada.
Los hombros: puede que no sea uno de los puntos que mas peso soportan, pero sí donde se acumula más tensión y se forman más contracturas. Evítalo empujando de manera ligera los hombros hacia abajo para liberar todos esos nervios del embarazo.
Los brazos: no son la parte del cuerpo que más sufre, pero al igual que el resto es importante ejercitarlos y estirarlos. Coloca los brazos hacia atrás y con la ayuda de tu pareja o algún familiar estira hombros, espalda, brazos y manos.
El cuello: una vez has trabajado todo el cuerpo, llega el momento de relajar el cuello. Para ello, presiona de manera ligera en la parte bajo la nuca y masajéala.

Cuando acabes con estos ejercicios, túmbate boca arriba, respira profundamente y tomate unos minutos de relax y descanso.

Aunque a veces es complicado encontrar esos momentos para relajarse, no dejes que el ritmo de vida pueda contigo. Dedícate unos minutos al final del día para hacerlo en casa. Ponte ropa cómoda, recurre a cojines y almohadones, utiliza la cama, el suelo o la silla y ¡relájate!

volver