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Embarazo y mascota, ¿es compatible?

Embarazo y mascota, ¿es compatible?

 20-02-2017

 

Sabemos que el perro es el mejor amigo del hombre, pero… ¿y el de la embarazada? ¡También! El perro es el mejor amigo de hombres y mujeres, y más aun de las embarazadas. Las mascotas forman parte de la vida de muchas personas, y se convierten en un miembro más de la familia, pero no está de más tomar todo tipo de precauciones en un momento tan delicado como el embarazo.

Lo primero que debes hacer tras confirmar el embarazo es preguntar a tu médico, que te aconsejará sobre los cuidados que debes tener con tus mascotas. Un consejo que valdría para cualquier tipo de animal doméstico es que seas escrupulosa con sus hábitos de higiene, como cortarle las uñas, bañarle y limpiar sus enseres con agua y jabón. De esta forma, evitarás la propagación de algunos parásitos habituales.

En el caso del perro, es conveniente llevarlo al veterinario para que compruebe que tiene en regla todas sus vacunas (parvovirus, coronavirus y rabia), además de aplicar las medidas higiénicas comunes a todas las mascotas.

En el caso de que tu mascota sea un gato, habrá que seguir unas precauciones más especiales durante los meses de gestación. Son importantes sobre todo porque este animal suele portar el parásito Toxoplasma gondii, que suele pasar desapercibido en circunstancias normales pero no durante el embarazo, especialmente porque puede resultar perjudicial para el correcto desarrollo del bebé.

Muchas mujeres tienen ya anticuerpos y, por lo tanto, están protegidas, principalmente en los casos en los que se ha convivido previamente con la mascota. Para saberlo, debes acudir a tu médico para que te realice un análisis al comienzo del embarazo y repetirlo al cuarto o quinto mes.

Si no se ha pasado, es conveniente que lleves a tu gato al veterinario para que le haga un análisis y compruebe si puede transmitir la toxoplasmosis. Si no la tiene y no sale de casa ni come carne cruda, el riesgo es muy pequeño. En caso contrario, hay que poner mucha atención a precauciones tales como evitar recoger sus excrementos, ya que es donde se encuentran los agentes patógenos, o ponerse guantes para limpiar los utensilios del animal.

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