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Embarazo no significa colgar las zapatilllas

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Embarazo no significa colgar las zapatilllas
16 de enero 2013

Correr durante el embarazo no sólo beneficia a la madre (tanto desde el punto de vista físico como psicológico) ayudándola a no ganar kilos y a mantenerse activa y feliz, sino también al bebé.

Lo primero y más importante que debe hacer una mujer embarazada antes de salir a correr es consultar al especialista si el tipo de ejercicio que va a practicar es recomendable según su estado físico y las condiciones del embarazo. De hecho, la mayoría de profesionales médicos están a favor del deporte durante el embarazo, siempre y cuando no sea un embarazo de riesgo o haya abortos previos.

Cada fase del embarazo presenta particularidades, dependiendo de si la mujer es una corredora habitual o no. Si una mujer  antes del embarazo hacía ejercicio de forma habitual, puede continuar su entrenamiento sin demasiadas modificaciones. Sin embargo, las mujeres que llevaran una vida más sedentaria y que quieran comenzar un programa de ejercicio durante el embarazo, lo mejor es que comiencen en el 2º trimestre, de forma muy gradual y siempre actividades de bajo o nulo impacto, como caminar o nadar.

Como regla general, se debe llevar un ritmo bajo sin esforzarse al máximo. La mejor forma de saber si el esfuerzo está controlado es entrenar con un pulsómetro (lo aconsejable es no superar las 140 pulsaciones durante la carrera). Pero si no se dispone de esta tecnología, basta con comprobar que se puede mantener un ritmo de conversación mientras se corre, señal de que llega suficiente oxígeno a la placenta para alimentar al bebé.


Una vez en marcha, hay que tener especial cuidado con las caídas. Por seguridad, lo mejor es correr siempre sobre pavimento plano. Si corriendo se pierde el equilibrio, se debe hacer todo lo posible por caer bien, de costado o hacia atrás, para evitar un traumatismo en el abdomen. Al final de la jornada,  lo ideal es hacer algunos estiramientos para trabajar la zona pélvica.


Se recomienda también evitar las horas más calurosas para salir a practicar e hidratarse bien, ya que las embarazadas son más propensas a sufrir insolaciones. Además, hay que controlar la alimentación y evitar la hipoglucemia. 

¿Por qué es bueno correr durante el embarazo?

-Aumenta los niveles de energía, la resistencia al dolor, la flexibilidad y mejora la capacidad aeróbica.

-Disminuye la tensión cardiovascular.

-Evita el exceso de peso.

-Facilita el parto, y mejora la recuperación física después de éste.

-Mejora la postura y previene los dolores lumbares.


-Mejora el estado psicológico, evita la depresión y aumenta la autoestima.

Embarazo no significa colgar las zapatillas
 

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