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  • Alta complejidad. El gran desafío en reproducción asistida
Buscando embarazo: Lo que queremos saber, pero no nos atrevemos a preguntar

Escrito por: Dra. Sara Fortuño

¿Por qué una mujer con embriones de buena calidad no consigue el embarazo? ¿Cuál es la razón por la que se sufren abortos de repetición? ¿Cómo lograr ovocitos de calidad en la mujer con baja respuesta?

Responder a estas preguntas supone un gran reto para los especialistas que trabajamos en reproducción asistida y muy especialmente en alta complejidad.

Todos los casos, en los que ya se han probado tratamientos estándares sin éxito, los consideramos de alta complejidad. Por lo tanto, de nada sirve repetir protocolos esperando que el resultado sea diferente al ya conseguido.

En la alta complejidad el foco debe estar en el estudio preliminar y en el diagnóstico, ya que se dan múltiples causas que requieren de una estrategia muy personalizada enfocada en restablecer las condiciones óptimas del aparato reproductor.

¿Cuáles son las pacientes de alta complejidad?

No existe una definición exacta del paciente de alta complejidad, es más, hay casos que parecen fáciles, pero que a medida que profundizas, se tornan más complejos de lo que, solo con las pruebas diagnósticas básicas, se podía sospechar.

En Equipo Juana Crespo consideramos de alta complejidad:

  • Maternidad tardía. Mujer que supera los 40 años y desea tener hijos con sus óvulos.
  • Baja reserva ovárica. Baja reserva ovocitaria y de mala calidad. Distinguimos la mala calidad ovular de la mujer más añosa, de la mala calidad por causa genética o enfermedad como la endometriosis.
  • Historial de fracasos. Paciente con al menos 3 tratamientos previos sin lograr embarazo.
  • Fallos de implantación. Si tras 3 transferencias de embriones de buena calidad no se ha logrado gestación.
  • Abortos de repetición. Pérdida espontánea de dos o más embarazos de forma consecutiva antes de la semana 20.

Estudio del caso. La importancia del diagnóstico

Actualmente, diagnosticamos y tratamos muchas de las causas de los fallos de implantación embrionaria. También conseguimos óvulos de buena calidad. Incluso podemos operar el útero antes de una FIV si encontramos que este es el motivo de los abortos recurrentes o de los fallos de implantación embrionaria.

Pero antes de iniciar un tratamiento, hay que encontrar las causas que están provocando el no embarazo o el aborto.

Es muy importante escuchar la historia de cada paciente, saber recoger indicios e información relevante de los fracasos previos, estudiar el historial médico y valorar toda esta información antes de la exploración física y ecográfica.

Ampliamos el estudio siempre con pruebas diagnósticas complementarias que seleccionaremos en función de la causa sospechada.

Personalmente, considero esencial el estudio de la cavidad uterina para encontrar causas que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidas.

Hablamos de pequeñas alteraciones anatómicas en el útero o en las trompas como hidrosálpinx, pequeños pólipos, adenomiosis o un endometrio inadecuado y poco funcional.

En el estudio preliminar también puede ser necesario revisar los factores autoinmunes, así como los trastornos metabólicos (diabetes, hipertensión, tiroides, etc.) que pueden limitar la capacidad reproductiva, sin olvidar el factor masculino.

En definitiva, si hay algo que caracteriza a la reproducción de alta complejidad es el estudio pormenorizado del caso y las horas de trabajo que se dedican a la paciente previamente al inicio del tratamiento.

Alta complejidad: estrategias globales y siempre personalizadas

Tras el estudio del caso se establece la estrategia de tratamiento. Hablamos de planteamientos abiertos que evolucionan según la respuesta de cada paciente. No podemos trabajar con protocolos establecidos, hay que diseñarlos a la carta, a medida.

Dependiendo de las causas, pautaremos la solución más adecuada que permita mejorar las posibilidades de implantación y su posterior evolución del embarazo.

Si se trata de un útero patológico, será necesario realizar una cirugía reparadora que, según el nivel de afectación, podrá ser abordado mediante laparoscopia, histeroscopia o laparotomía.

Otros casos pueden requerir tratamientos médicos: hormonales, antiinflamatorios o antibióticos. También podrán ser necesarias diferentes tecnologías de laboratorio enfocadas a conseguir los mejores embriones posibles.

El gran reto de la medicina reproductiva de alta complejidad consiste en minimizar las consecuencias del paso de la edad, desarrollando técnicas de laboratorio que nos permitan mejorar la calidad de los ovocitos, así como el tratar y regenerar el ovario y el útero para devolverle la funcionalidad que ha perdido.

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