Directorio de centros
Date de alta si eres un centro ginecológico o de fertilidad
Directorio centros fertilidad
Usted está en:

Fertilidad

>

Pensando en concebir

>

Mitos y realidades sobre el embarazo y la fertilidad

Mitos y realidades sobre el embarazo y la fertilidad

Aunque dependemos cada vez más de la información diagnóstica, el embarazo y la fertilidad siguen inspirando una serie de mitos y leyendas propias, unas veces ciertas y otras veces descabelladas y extrañas que, incluso en algunos casos pueden resultar perjudiciales.

En esta página te aclaramos algunas de las leyendas más cotidianas que rodean al embarazo y la fertilidad.


“El estrés puede disminuir la fertilidad”

Relativamente incierto. La inmensa mayoría de las causas que dificultan un embarazo no son de origen psicógeno. Sin embargo, el estrés mantenido y la ansiedad, además de perjudicar la vida cotidiana y la comunicación con la pareja, pueden producir alteraciones hormonales que lleguen a inhibir la ovulación. Igualmente, el estrés también afecta al hombre, ya que puede ver reducida la cantidad y la calidad de los espermatozoides.

“La acción de los anticonceptivos disminuye la fertilidad”

Incierto. Muchas mujeres creen que si utilizan métodos anticonceptivos durante un tiempo muy prolongado, cuando dejen de tomarlos, tendrán menos posibilidades de conseguir un embarazo. Los anticonceptivos sirven precisamente para proteger esa fertilidad frente a enfermedades como la endometriosis o la aparición de quistes en los ovarios, que dificulten la normal fertilidad posterior a su toma.

“El cigarrillo y el alcohol, enemigos de la fertilidad”

Cierto. Las personas que fuman tienen menos posibilidades de engendrar un hijo. En las mujeres, puede verse perjudicada la función hormonal y está demostrado que adelantan la edad de la menopausia. En los hombres, el tabaco puede disminuir la calidad y cantidad de los espermatozoides, así como los niveles de testosterona.

“El calor y la ropa apretada afectan a los espermatozoides”

Cierto. La fertilidad de los hombres se puede afectar si los testículos son expuestos a condiciones desfavorables, como el calor extremo, la radiación, los ambientes tóxicos o la ropa muy ajustada. También, algunas enfermedades como la parotiditis (“paperas”), el paludismo o el varicocele (varices en los testículos) pueden perjudicar la correcta producción de espermatozoides.

“Las costumbres socioculturales no afectan a la tasa de fertilidad”

Incierto. Las costumbres culturales y sociales están aumentando la tasa de infertilidad por diversos motivos. El principal es, que cada día las parejas retrasan más el momento para conseguir el embarazo. La edad de la mujer es el condicionante principal de la posibilidad de lograr un embarazo (tanto de forma natural como mediante tratamientos de reproducción asistida).

“La obesidad es una causa de infertilidad”

Parcialmente incierto. La mayoría de las mujeres con un sobrepeso leve son fértiles, sobre todo antes de los 35 años. No obstante, las mujeres muy obesas suelen presentar alteraciones del ciclo menstrual, ausencia de ovulación y problemas metabólicos que afectan a su fertilidad. Además la obesidad es una de las fuentes principales de complicaciones durante el embarazo (diabetes gestacional, hipertensión arterial...).

“La edad de las mujeres es lo que más influye en la infertilidad”

Cierto. La cantidad y la calidad de los óvulos de las mujeres decrece a los 35 años y disminuye significativamente a partir de los 40. La edad también influye en la concentración y en la movilidad de los espermatozoides, que disminuye un 0,7% con cada año de aumento de la edad del hombre.

“El ejercicio puede causar amenorrea”

Incierto. Se tienen evidencias de muchos casos de atletas que han seguido su régimen de entrenamiento y han tenido embarazos y partos normales. Además, son muchos los estudios que establecen que si una mujer embarazada hace ejercicio, tiene un mejor control de su peso y tanto el parto como la recuperación posterior se ven favorecidas. No obstante, la realización de cualquier ejercicio intenso, entendido como aquel ejercicio fuera de los límites de la normalidad de la práctica deportiva, puede alterar algunas funciones metabólicas y, por contrapartida, el organismo puede responder con ausencia de menstruación (amenorrea), al igual que en otras situaciones como la anemia severa, la anorexia etc.

“Una mujer con una única trompa de Falopio no puede quedarse embarazada”

Incierto. Sin embargo, el proceso de concepción probablemente será más rápido con las dos trompas son funcionalmente normales.

“La infertilidad puede ser consecuencia de la masturbación y de una vida sexual muy activa”

Incierto. No hay ninguna relación. No existe ninguna explicación científica que establezca una relación directa o indirecta entre la masturbación o el “exceso” de actividad sexual y la fertilidad.

“La esterilización masculina (vasectomía) es irreversible”

Parcialmente cierto. Conviene no olvidar que la vasectomía es un método que, en principio, busca una anticoncepción definitiva en el varón. Sin embargo, pueden obtenerse espermatozoides mediante una biopsia testicular o mediante punción-aspiración del epidídimo, técnicas que pueden revertir la infertilidad masculina aunque no corrijan los efectos de la vasectomía. Mediante estas técnicas se obtienen embarazos con un tipo especial de fecundación "in Vitro" denominado ICSI (o Microinyección espermática).

“Para que los testículos produzcan de nuevo espermatozoides, el varón debe esperar unas 24 horas entre las relaciones sexuales”

Incierto. No es cierto que el varón deba esperar 24 horas para que sus testículos vuelvan a producir espermatozoides, ya que estos se producen de forma continua. No obstante, como la producción de espermatozoides es inferior a su evacuación en cada eyaculado, varias eyaculaciones sucesivas podrían dar lugar a una disminución “circunstancial”. Incluso está demostrado que los largos períodos de abstinencia dan lugar a una peor calidad espermática.

“Las técnicas de reproducción asistida aún se consideran un tratamiento experimental”

Incierto. La inseminación artificial intrauterina se utiliza de forma rutinaria para conseguir embarazos desde hace más de 50 años (la primera exitosa recogida en la historia data de 1.799, aunque se llevara a cabo de forma muy rudimentaria). El primer éxito de la Fecundación “in Vitro” se registró en 1978. Desde entonces más de cinco millones de niños sanos han nacido gracias a la FIV y sus variantes (ICSI, DGP,…) y hace ya más de una década que las principales sociedades científicas como la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) y la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), consideran que las técnicas de reproducción asistida son tratamientos no experimentales.

"Ciertos alimentos y terapias naturales aumentan la fertilidad”

Incierto. Hasta la fecha no se ha demostrado que ningún alimento ni terapia natural mejoren significativamente la fertilidad. No obstante, sí está demostrado lo contrario: se sabe que los trastornos alimenticios, como la anorexia o la bulimia, interfieren con la fertilidad femenina.

“Las fases de la luna influyen en la fertilidad”

Incierto. El único momento para el coito que se ha demostrado que maximiza las posibilidades de concebir es durante el periodo fértil del ciclo menstrual (fase peri-ovulatoria).

“Las menstruaciones regulares indican que no existen problemas para la fecundación”

Incierto. Las menstruaciones regulares indican que probablemente exista una ovulación regular, pero ello no implica que los óvulos sean de buena calidad. Por otro lado existen casos de mujeres que tienen la trompas de Falopio obstruidas y, sin embargo, sus menstruaciones son regulares.

“Haber sufrido un aborto merma las posibilidades de quedarse embarazada”

Incierto. El aborto sólo influye en la fertilidad en casos de complicaciones durante o después del mismo.


volver

Fecha de última actualización: Abril 2013