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A FONDO ¿Para qué sirve la ecografía del primer trimestre?

A FONDO ¿Para qué sirve la ecografía del primer trimestre?

02-04-2013

“Doctora, usted verá algo en la pantalla, pero yo sólo veo manchas grises”, nos comentan con frecuencia las pacientes en consulta mientras les realizamos una ecografía. Y es que si por unos segundos pudiéramos olvidar que hemos estudiado ecografía, pensaríamos que tienen toda la razón. En la pantalla lo que se ven son manchas blancas, negras y grises que nosotros sabemos interpretar, pero que a las pacientes no les dicen nada, porque ellas están esperando ver un bebé, una mano, una cara, algo que les haga sentir que verdaderamente están embarazadas. Sobre todo durante el primer trimestre de embarazo, cuando aún no notan los movimientos fetales, y saben que están embarazadas porque se lo hemos confirmado y porque están cansadas, tienen sueño y nauseas, entre otros síntomas.

Por lo tanto, una buena práctica es empatizar con las pacientes e ir explicándoles lo que vemos en la ecografía para que lo puedan entender. En este sentido, la ecografía del primer trimestre es muy agradecida, ya que tiene la ventaja de que el futuro bebé es aún pequeño y podemos verlo en toda su longitud en la pantalla del ecógrafo. A medida que avanza el embarazo, irá ocupando cada vez más espacio y tendremos que medirlo por partes (cabeza, tronco, y extremidades), de modo que la visión general de bebé es más difícil de entender.

Una de las ecografías más importantes desde el punto de vista obstétrico en la primera parte del embarazo es la que se realiza en la semana 12, porque en ella se evalúan parámetros que ayudan a valorar el riesgo de anomalías cromosómicas (como por ejemplo el síndrome de Down). En ella el embrión tiene ya una longitud de unos 6 cm de media de cabeza a rabadilla. Aunque el bebé es pequeño, está casi formado, pudiendo verse estructuras fáciles de distinguir para los futuros papás como las manos con todos sus dedos extendidos, el perfil de su nariz, sus brazos y piernas bien formados y en movimiento, y la planta de los pies. Esta ecografía puede realizarse tanto por vía abdominal como vaginal; cada una tiene sus indicaciones y en ocasiones se complementan. El embrión en esta etapa está flotando en el líquido amniótico, y eso hace que se pueda visualizar muy bien como mueve los brazos y piernas o como se lleva las manos a la carita.

¿Cuáles son los objetivos de este tipo de exploración?

En esta ecografía lo primero que identificamos es el número de embriones y su localización dentro del útero. En caso de gemelos, es importante determinar si los embriones comparten placenta y/o bolsa amniótica, ya que estos embarazos necesitarán un seguimiento obstétrico más frecuente. También comprobamos la vitalidad del embrión, si tiene latido cardíaco y cuál es su frecuencia. Posteriormente, determinamos el tiempo de embarazo, que no siempre coincide con el estimado por la fecha de la última regla y medimos la longitud cráneo-caudal del embrión. A esto nosotros lo llamamos de forma abreviada CRL, puede que algunas de vosotras lo hayáis leído en algún informe obstétrico. No es más que medir el embrión a lo largo, desde la coronilla hasta la rabadilla, y expresarlo en mm o cm. Automáticamente el ecógrafo lo relaciona con el tiempo de embarazo y el ginecólogo comprobará si coincide con el tiempo de gestación estimado.

Una parte muy importante de esta exploración es la medida de la translucencia nucal, que consiste en medir la zona posterior del cuello del embrión, que junto con otros parámetros sanguíneos de la madre y ecográficos del embrión, constituyen el cribado de anomalía cromosómica. El obstetra interpretará los resultados y aconsejará si se recomienda realizar otras pruebas invasivas de confirmación como son la amniocentesis o la biopsia corial.

Aunque la ecografía para valorar la anatomía e integridad de órganos y sistemas más extensa y completa se realiza a la semana 20, en esta primera exploración (semana 11-14) ya se pueden identificar algunas de ellas.

Una vez que nuestro obstetra haya completado la exploración, es el momento de consultarle nuestras dudas, o pedirle que nos ayude a entender lo que estamos viendo en pantalla.

Dra. Anabel Salazar, ginecóloga especialista en reproducción asistida
 

 

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