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Gestación extrauterina: manejo y repercusión emocional en las pacientes

Gestación extrauterina: manejo y repercusión emocional en las pacientes

 11-04-2016

En primer lugar, me gustaría recordar lo que conocemos por gestación extrauterina, que, como su nombre indica, se trata de un embarazo fuera de su lugar correcto, es decir, fuera de la cavidad uterina.
Pues bien, con la aplicación de las técnicas y protocolos de reproducción asistida (TRA), las gestaciones ectópicas o extrauterinas cada vez son más rápidas y mejor diagnosticadas. Gracias a las TRA sabemos exactamente en qué momento ha ocurrido el embarazo, y podemos valorar que, si hay discordancia entre los valores de hormona de embarazo (ß-HCG) en sangre y la ecografía, existe la posibilidad de que se produzcan cuadros clínicos como los abortos bioquímicos o clínicos o las gestaciones ectópicas.


La primera señal que nos hace plantearnos que estamos ante este supuesto clínico es valorar a una paciente por ecografía cuya analítica sanguínea nos informaba de positividad para el embarazo y no visualizar estructuras gestacionales dentro de la cavidad endometrial. Sabemos que si el embarazo está bien datado, es decir, si conocemos cuándo ha podido haber implantación del embrión, a partir de la semana cinco ya podríamos empezar a ver el saco gestacional intrauterino. Incluso si ya hablamos de unas seis semanas de evolución se podría visualizar el saco gestacional y estructuras embrionarias en su interior, y a veces hasta el latido fetal del bebé.


Por tanto, si al realizar la ecografía transvaginal entre las cinco y las siete semanas de embarazo no apreciamos imágenes intracavitarias, y al solicitar a la paciente una analítica de ß-HCG sérica ésta continúa siendo positiva en niveles elevados (>900-1.000 UI/ml), debemos comenzar a sospechar de una gestación fuera de su sitio, ya que en este caso las células trofoblásticas del embrión han anidado en otra localización y continúan sintetizando la hormona del embarazo.


¿Qué actitud debemos tomar ante una situación de este tipo? En primer lugar, ante la sospecha diagnóstica es muy importante proceder con mucha paciencia y prestarse a las pruebas médicas que se nos indiquen, ya que hasta no tener muy claro el diagnóstico por parte de los médicos, no se podrá actuar.


Antes que nada, debemos esperar a la evolución de las próximas 48-72 horas, tras las cuales a la paciente se le volverá a realizar una ecografía. La razón reside en que, si el embrión evoluciona bien, expresa cambios rápidos que pueden ser valorados por la nueva ecografía transvaginal, y repetir de nuevo la B-HCG nos ayuda muchísimo a dilucidar el pronóstico de este cuadro clínico. Generalmente, la hormona tiene un comportamiento de subida muy lenta, lo cual implica replicación anómala de la gestación, pero siempre nos da margen de actuación.
En ocasiones es necesario repetir la analítica reiteradamente hasta tener claro que el pronóstico de la situación es desfavorable y la normogestación no se está produciendo.


Ante este cuadro clínico, puede presentarse un dolor inesperado, por lo que la paciente no debe quedarse sola, sobre todo cuando hay una sospecha muy clara de gestación extrauterina vista por ecografía, pues podría producirse la ruptura de las estructuras anatómicas que sustentan el embarazo. Es decir, si vemos una imagen muy susceptible de gestación en las trompas de Falopio, el riesgo de ruptura de la fina pared de la trompa es muy alto, y por tanto los pacientes deben estar avisados de acudir a un centro de urgencias hospitalario cercano por el riesgo de hemorragia.
En muchas ocasiones, la resolución es lenta pero espontánea: la hormona va bajando y habitualmente la paciente presenta un sangrado como una regla.


Si no tenemos la suerte de que esto suceda así, puede ser preciso el uso de fármacos que implican no buscar gestación en los meses posteriores, con posibles efectos lesivos sobre el futuro embrión, y debemos mantener márgenes de seguridad. Sin embargo, el mayor problema se presenta cuando la gestación ectópica se rompe y debemos recurrir a la cirugía de urgencia para resolver la hemorragia que se ocasiona.


Para terminar, quisiera incidir en la importancia de acudir a una valoración ecográfica en el inicio de la gestación, ya que cuadros clínicos tan graves como el que hemos comentado pueden ser prevenidos.

Dra. Julia Ramos, ginecóloga especialista en reproducción asistida en IVI Sevilla.

 

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