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La higiene diaria y el cuidado de la piel durante el embarazo

La higiene diaria y el cuidado de la piel durante el embarazo

 No es necesario incidir sobre la importancia de la higiene en nuestra vida diaria, pero quisiéramos a través de este post desvelar algunos aspectos en el cuidado e higiene personal de las embarazadas. En la mayoría de los casos no difieren mucho de los cuidados cotidianos, pero sí habría que tener en cuenta algunas recomendaciones que no estarán de más durante la gestación. Dentro de estas recomendaciones dedicaremos un apartado más amplio al cuidado de la piel para tratar de reducir la aparición de las indeseadas e inevitables estrías.

La primera duda que nos asalta es si decantarnos por la ducha o el baño ¿qué es más recomendable para una embarazada? En ambos casos se estimula la circulación y sirven como relajante, pero hay quien prefiere la ducha porque tras el baño la piel sufre un exceso de deshidratación. Es conveniente el uso de jabones neutros, y agua no demasiado caliente para evitar la dilatación de las venas. Si nos decidimos por el baño es conveniente terminarlo con una pequeña ducha de agua fría para mejorar la circulación. Durante el último mes deberíamos renunciar al baño ya que el tapón mucoso podría ablandarse, también está contraindicado si tenemos contracciones o ya hay rotura de bolsa. En cualquier caso, siempre tendremos especial precaución frente a los resbalones y solicitaremos ayuda cuando nos empiece a costar trabajo entrar o salir de la bañera.
 
La higiene íntima seguirá siendo la misma evitando las irrigaciones vaginales que pueden facilitar el acceso de gérmenes a nuestro organismo. Podremos seguir usando nuestro desodorante para combatir el aumento de sudoración.
Sobre la higiene dental, ya publicamos un artículo en nuestro blog en Abril de 2015, que podéis consultar para mayor información. Recordad que los cambios hormonales pueden provocar la aparición de gingivitis o inflamación de las encías, por ello es conveniente acompañar el cepillado de los dientes de un buen enjuague bucal con algún colutorio apropiado. Y no olvidemos acudir al dentista al menos una vez durante el embarazo.
La embarazada tampoco tiene porque renunciar al cuidado de su imagen, sentirnos guapas y atractivas mejorará, sin duda, nuestro estado de ánimo durante el embarazo, y eso siempre será beneficioso. En cuanto a las cremas faciales y productos cosméticos podemos seguir usándolos en su mayoría, aunque sí se deben evitar los tratamientos anti acné, el resto de las cremas que solemos utilizar son por lo general inocuas al bebé.
 
Para el cabello, evitaremos los tratamientos anticaída durante el embarazo y lo lavaremos como habitualmente, con un champú suave y crema suavizante si estamos acostumbradas a ello. En la peluquería deberíamos evitar teñirnos el pelo ya que algunos productos pueden penetrar en el riego sanguíneo a través de las raíces del cuero cabelludo, lo que podría afectar al desarrollo de nuestro bebé, en este caso se podría optar por tintes vegetales o bien por las mechas con menor riesgo al no entrar en contacto con la piel.  
 
Durante la gestación suele disminuir el ritmo de crecimiento del vello corporal, por lo que en cuanto a la depilación podremos optar por continuar con nuestros tratamientos habituales, renunciando a las tecnologías láser o la depilación eléctrica. No existen contraindicaciones en el uso de cremas depilatorias y en cuanto a la cera es recomendable el uso de la cera fría para evitar problemas circulatorios y aparición de varices.
 
El cuidado de los pies tampoco supone ningún cambio en nuestros hábitos, podremos seguir usando crema exfoliante y piedra pómez para las durezas aunque seguramente durante el último trimestre se nos haga complicado llegar a ellos y lo más aconsejable sea acudir a un centro de estética.
 
Como decíamos merece mención aparte el cuidado de la piel y la lucha contra las estrías. No podremos evitar que aparezcan esas dichosas líneas blanquecinas o rojas durante el desarrollo del embarazo, pero sí podremos prevenirlas o atenuarlas, ya que una vez que surjan no se pueden eliminar.
Como sabemos las estrías son pequeñas cicatrices que quedan en la piel cuando se estira más allá de sus límites, cosa que ocurrirá durante la gestación, principalmente en la zona del abdomen. Se debe a una falta de colágeno e hidratación de la piel, y afecta más a algunas mujeres que a otras por motivos genéticos. En primer lugar, lo mejor que podemos hacer es cuidar nuestro peso, llevar una dieta equilibrada y practicar algún tipo de ejercicio siempre que podamos. Así mismo también existen en el mercado gran variedad de geles y cremas que aportarán mayor elasticidad a la piel y reducirán la aparición de las estrías. Se recomienda también humedecer la piel con aceites naturales como pueden ser los de manzanilla o romero. Beber agua regularmente también aumenta la elasticidad de la piel y la vitamina E actúa como antioxidante y mejora la circulación de la sangre. Por último, debemos evitar rascarnos en las zonas afectadas y por supuesto exponernos al sol sin la protección adecuada.
 
En fin, espero que estos consejillos os sirvan de ayuda para aguardar la llegada de vuestro bebé tan radiante como siempre.
 
 
 
Julia Ramos, ginecóloga especialista en Reproducción Asistida en la clínica IVI Sevilla.
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