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Hinchazón de pies en el embarazo

Hinchazón de pies en el embarazo

 13-10-2015

Durante el embarazo, los pies se convierten en una zona muy sensible, por lo que es importante mimarlos y llevar a cabo una serie de cuidados.

La retención de líquidos y la mala circulación propia de esta etapa pueden provocar inflamación y dolor, sobre todo en los tres primeros meses. Como resultado del aumento de producción de fluidos corporales, pueden experimentarse un edema y una posterior retención en los tejidos.

Esto se debe a los cambios que sufre el organismo de la mujer y las alteraciones en las propiedades de la sangre a lo largo del embarazo, ya que el crecimiento del útero dificulta la circulación de la sangre de las venas de las piernas cuando se dirige al corazón para oxigenarse.

Por ello, para evitar que la hinchazón en los pies sea un problema durante tu embarazo, te dejamos unas recomendaciones a tener en cuenta:

* Pon los pies en alto siempre que puedas. En el trabajo resulta útil tener una banqueta o una pila de libros debajo del escritorio.

* No cruces las piernas o tobillos mientras estás sentada.

* Estira las piernas con frecuencia cuando estés sentada: estíralas hacia delante y flexiona suavemente los pies hacia arriba para estirar los músculos de la pantorrilla. Gira los tobillos y mueve los dedos de los pies.

* Evita permanecer mucho tiempo sentada o parada. Una caminata corta en periodos regulares te ayudará a que la sangre circule bien.

* Usa calzado cómodo que se amolde a la hinchazón.

* No uses calcetines o medias que aprieten los tobillos o las pantorrillas.

* Prueba unas medias de soporte hasta la cintura diseñadas para embarazadas. Póntelas por la mañana, antes de levantarte, de manera que no haya posibilidad de que la sangre se acumule alrededor de los tobillos.

* Toma mucha agua. Aunque resulte sorprendente, esto hará que tu cuerpo retenga menos líquido.

* Realiza actividad física con regularidad, especialmente caminatas, natación o pedaleo suave sobre una bicicleta estática. Una buena opción también puede ser practicar clases de aeróbic acuático: la inmersión en el agua puede ayudarte a reducir temporalmente la hinchazón, particularmente si el nivel del agua está casi a la altura de tus hombros.

* Aliméntate bien y evita la comida basura.

* Cuida los pies hidratándolos a diario e incluso mediante pequeños masajes.

Es importante tener en cuenta que si se produce una hinchazón repentina (también de manos, cara...), aumento de peso rápido y elevado o se acompaña de dolores de cabeza fuertes, hay que acudir al médico para descartar posibles patologías, como la preclampsia.

Sin embargo, por lo general no debes alarmarte si descubres que tus pies están un poco más grandes de lo normal. Este síntoma durante el embarazo es uno de los más comunes y, como ves, existen ciertas maneras de prevenirlos o de minimizar sus riesgos. La buena noticia es que, con el fresquito ahora que acabó el verano, la hinchazón mejorará.

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