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Mitos y realidades de la fertilidad

Mitos y realidades de la fertilidad

30-06-2014

 El aumento de los problemas de fertilidad en muchas parejas hace que hoy en día se hable cada vez más del tema; todo el mundo tiene algo que decir y ha escuchado comentarios y afirmaciones sobre las que dar su opinión. Hay muchas verdades al respecto, pero también existen muchos mitos que no son ciertos. Por eso, en este post, aclararemos todo lo que sabemos y conocemos sobre la fertilidad.

1. Se piensa que conseguir el embarazo es algo muy sencillo y, sin embargo, no es así. Son múltiples los factores que intervienen y no siempre resulta fácil lograrlo. Por ello, en función de la edad de la mujer, por un lado, y de los antecedentes de ambos miembros de la pareja, por otro, se recomendará acudir al especialista transcurrido un plazo prudencial que oscila entre seis meses y un año de búsqueda de embarazo.

2. En general, pensamos que cada vez se ovula de un ovario de forma alternante, de manera que si en un mes se ha ovulado el ovario derecho, el siguiente será el izquierdo. Pero esto no es cierto, ya que puede que en meses consecutivos sea el mismo ovario el que proporcione el óvulo del ciclo. Esto es importante ya que hay mujeres que tienen alguna de sus trompas de Falopio obstruidas y quieren saber en qué ciclo van a ser más fértiles.

3. Según creencias populares, tener relaciones sexuales con la cadera elevada aumenta la probabilidad de lograr el embarazo. Sin embargo, se ha comprobado que las posiciones sexuales no tienen ningún efecto sobre la fertilidad.

4. En la consulta nos preguntan si es normal perder gran cantidad de semen después de finalizar el acto sexual y si eso disminuye las posibilidades de conseguir un embarazo. A muchas mujeres les ocurre y no hay que preocuparse, aunque sí sería recomendable permanecer un rato tumbada y no acudir inmediatamente a asearse después de tener relaciones.

5. Cuando una pareja lleva buscando el embarazo un tiempo sin tener éxito es muy frecuente que le hagan comentarios del tipo: “hasta que no os relajéis no os quedaréis embarazados”. Lo cierto es que la infertilidad es un problema médico que la tranquilidad de la pareja por sí sola no soluciona. El estrés y otras emociones, en general, son el resultado de la infertilidad y no su causa.

6. Las pacientes que van a iniciar un tratamiento de fertilidad expresan sus miedos a ganar peso durante la administración de hormonas. Sin embargo, se han realizado estudios que desmienten este hecho. Hay que tener en cuenta que los periodos de administración de medicación son cortos y que sólo en algunas pacientes puede ocasionar al final del proceso una retención de líquidos que se solucionará de forma espontánea. No obstante, sí es cierto que son momentos de mayor estrés emocional y que hay mujeres que en estas circunstancias incrementan la ingesta de alimentos.

7. Otra duda frecuente que va en relación a la anterior es si se producen cambios de humor durante los tratamientos hormonales. Al igual que hemos comentado con anterioridad, son momentos de mayor vulnerabilidad emocional por las ganas que existen de que todo salga bien, por lo que puede haber mujeres que sufran como consecuencia cambios de humor.

8. Cuando los pacientes acuden por primera vez a la consulta planteando un tratamiento de fertilidad, siempre sale a relucir esta cuestión: ¿cuántos niños podemos tener a la vez? Lo cierto es que se piensa que con la Fecundación in Vitro (FIV) es probable tener dos o más hijos, mientras que con los coitos programados con estimulación ovárica o la inseminación artificial este tema se controla mejor. Sin embargo esto no es del todo así. La FIV supone seleccionar y controlar el número de embriones que vamos a transferir y, aunque lo cierto es que la ley española permita un máximo de tres embriones, cada vez son más centros de reproducción que limitan ese número a un máximo de dos, aunque la tendencia actual y futura será transferir de uno en uno. Sin embargo, con la inseminación artificial o con la estimulación ovárica sin control ecográfico durante el tratamiento, se pueden seleccionar más de dos folículos, y al producirse la ovulación el número de óvulos que puede ser fecundado podría ser mayor, habiendo más riesgo de gestación múltiple.

9. En la sociedad actual no hay conciencia de que las técnicas de reproducción asistida tengan sus limitaciones. Es decir, muchas parejas una vez que toman la decisión de acudir a un centro de reproducción piensan que ya tienen el problema resuelto, y no es así. En función de las características de la pareja el pronóstico reproductivo varía, y aquí la edad de la paciente juega un papel primordial. A partir de los 35 años la fertilidad empieza su declive, por lo que recomendamos la búsqueda gestacional antes de la edad mencionada. Si no hay deseo de embarazo en ese momento se puede sugerir la congelación de ovocitos por si hubiese problemas futuros, con el fin de preservar la fertilidad.

10. El sobrepeso y la obesidad suponen un verdadero obstáculo para la buena función de los ovarios y, por tanto, para la calidad de los óvulos, lo que hace que los resultados esperados a la hora de realizar las técnicas de reproducción asistida en las parejas con problemas de fertilidad se vean francamente afectadas.

Espero os hayan sido de ayuda estas aclaraciones que muchas veces nos traen de cabeza y no sabemos a quién consultar.

Julia Ramos, ginecóloga especialista en Reproducción Asistida

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