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Nueve errores de primeriza que debes evitar

Nueve errores de primeriza que debes evitar

23-02-2015

 ¡Por fin! Después de los meses de embarazo el bebé está en casa y ha llegado la hora de cuidarle y disfrutar de él al máximo. Pero si es tu primer hijo, es posible que llegado ese momento te asalten los primeros miedos y dudas.

A veces, la falta de información o el exceso de cuidado pueden llevarnos a cometer los errores típicos de toda madre primeriza. Pero sea como sea, debes estar tranquila, es algo que todas la madres han pasado y con el tiempo empezarás a controlar. Al fin y al cabo, es tu bebé y tú sabrás cuidarle mejor que nadie.

Aun así, en este post queremos hablarte sobre los ‘errores’ más comunes que las mamás primerizas suelen cometer. ¡Para que estés prevenida!

1. Esterilizar todo. Aunque es importante que todos los objetos del bebé estén limpios, no debes obsesionarte con esterilizar absolutamente todo lo que él toque. De hecho, que entre en contacto con ciertos tipos de bacterias le ayudará a desarrollar sus defensas.

2. Baño diario. No es que sea un error, pero tampoco es necesario bañar al bebé con agua y jabón todos los días, sobre todo si éste sufre algún tipo de sensibilidad en la piel. No obstante, a muchos bebés el baño nocturno les relaja y les ayuda a mejorar el sueño, así que si ese es tu caso, ya sabrás lo que tienes que hacer ;-)

3. Mantener la casa en silencio mientras el bebé duerme. ¡Error! No solo se acostumbrará a despertarse ante cualquier mínimo ruido, sino que a medida que crece, no sabrá distinguir el sueño nocturno de sus siestas por el día. El bebé debe aprender que cuando hay silencio es porque es de noche, todo el mundo descansa y se duerme durante más tiempo, mientras que por el día debe aprender a dormir con ruidos, luz, y en periodos más cortos. ¡Los papás lo agradecerán!

4. Demasiado abrigo. Los bebés recién nacidos no regulan bien la temperatura corporal y tienden a enfriarse con facilidad, pero ¡no por ello se les tiene que abrigar en exceso! El sudor podría perjudicarles, así que si ves que tienen la cabeza y el cuello ligeramente humedecidos, ¡es momento de quitarles algo de ropa!

5. No dejar que nadie le toque o le coja. En estos casos lo mejor es aplicar el sentido común: como es lógico, no debes permitir que una persona enferma bese al bebé para evitar el riesgo de contagio, pero tampoco es correcto impedir que tus familiares o amigos le toquen. Por si acaso, lo mejor es tener siempre a mano un paquete de toallitas o gel desinfectante ;-)

6. Guiarse exclusivamente por lo que dicen madres y abuelas. Aunque es totalmente lógico y habitual ‘echar mano’ de la experiencia y sabiduría de nuestras madres y abuelas, no debes pasar por alto las recomendaciones de tu pediatra.

7. Corriendo a urgencias. Aunque es normal que los padres primerizos se asusten ante las primeras décimas de fiebre del bebé y corran a buscar la ayuda de un médico, poco a poco aprenderéis cuándo es necesario acudir a urgencias, cuándo esperar para consultar al pediatra e incluso cuándo solucionarlo por vosotros mismos.

8. Cambiar el pecho antes de que haya terminado. Si estás practicando la lactancia, es normal que al principio tengas dudas. Sin embargo, debes saber que la leche del final es la que más alimenta (por su mayor contenido en grasa), y por tanto no es recomendable cambiar al bebé de pecho antes de que acabe. Sabrás que ha terminado cuando tu pecho esté completamente blando.

9. Hacerse la ‘supermamá’. El parto y el cuidado del bebé requieren un gran esfuerzo físico y emocional, por lo que no debes dudar en pedir ayuda cuando te veas sobrepasada. Eres humana y seguro que tu entorno estará encantado de poner su granito de arena :-)

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