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La obsesión por la maternidad, por Dolores Cirera

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La obsesión por la maternidad, por Dolores Cirera

• ¿Influye la sociedad en nuestro deseo de ser madres?

El deseo de maternidad se ha considerado tradicionalmente como algo instintivo a pesar de que es difícil separarlo de todas las presiones que una mujer recibe desde temprana edad. Los juegos durante la infancia, el modelo de familia, los roles sociales a través de anuncios y muchos otros elementos externos hacen que la mujer sienta la maternidad como algo que tiene que hacer y no como algo opcional. Si preguntamos a una joven si desea ser madre, la mayoría responde: “claro, algún día”. Pocas responden “tengo que valorarlo”, lo que demuestra que el deseo de maternidad es algo muy profundo en una mujer.
Pero saber hasta qué punto este deseo es instintivo o social es complejo. Para muchas mujeres que llegan a la edad “fértil” la presión del entorno llega a ser muy estresante. Preguntas del tipo “y tú a qué esperas?” o “¿para cuándo nos haréis abuelos?” o comentarios como “a ver si se te pasa el arroz”, llegan a empujar a estas parejas a buscar un embarazo sin saber hasta dónde su deseo de maternidad o paternidad es una opción libre.

• ¿Qué pasa cuando ese momento no llega?”

Está claro que el no conseguir algo tan importante en nuestra vida como tener un hijo provoca siempre cierto impacto emocional. Pero este impacto puede ser mayor o menor en función de los recursos personales de cada persona, de forma que mientras algunas pacientes son capaces de minimizarlo, otras pierden la estabilidad y su vida se ve muy afectada. Un estudio realizado en España y presentado en el Congreso Nacional de la SEF (Sociedad Española de Fertilidad) indica que cerca del 20% de las pacientes españolas que van a realizar un tratamiento de reproducción asistida sufre algún síntoma de ansiedad y un 10% de depresión.
Pero no podemos generalizar: cada persona es un mundo y hay que tener en cuenta muchos factores, como por ejemplo la personalidad de cada mujer; su estilo de afrontamientos de los problemas; el tiempo que transcurre desde que empieza a buscar el embarazo; la causa de la infertilidad; el número y tipo de tratamientos que ha realizado; la presión que recibe del entorno o el apoyo que tiene en este proyecto... Estos serían algunos elementos, pero la lista podría ser más larga. En cualquier caso, es importante que la mujer sea capaz de darse cuenta de su situación y pedir ayuda si siente que le es difícil gestionar y manejar sus emociones.

• ¿La obsesión por ser madre, ¿puede llegar a tener un impacto en el éxito del tratamiento de reproducción asistida?

Cuando una mujer está buscando ser madre, es lógico que su pensamiento gire en torno al mundo de las mujeres embarazadas, que vea más embarazadas que nunca y tenga incluso la sensación de que nunca había visto tantos bebés. Pero si este pensamiento empieza a dejar de lado otros, si el objetivo de tener un hijo arrincona otras importantes metas de modo que se convierte casi en un pensamiento y un objetivo único, podríamos dar la señal de alarma. Puede ser que lo que ha empezado siendo una ilusión se esté convirtiendo en obsesión.

Y si esto ocurre, suele bloquear la vida de la persona de modo que los pensamientos y las conductas giran siempre en torno al embarazo deseado. La persona se va aislando en su mundo, muchas veces formado por otras mujeres que, como ella, están deseosas de ser madres.

El universo de foros y webs que ofrece internet, por ejemplo, puede constituir para este tipo de mujeres un refugio, pero también un peligro. Por un lado, estos espacios se convierten en el lugar donde compartir sus sueños, sus miedos, un lugar donde se sienten acompañadas y arropadas... pero tienen un peligro: estos foros pueden llevar a que alguien obsesivo viva aislado, únicamente dedicado al tema que le preocupa y alimentando aún más su obsesión. Además, no siempre recibirá información fidedigna ni médicamente veraz que le ayude a valorar su proceso ni a relativizar su sufrimiento.

En general, ésta situación impide avanzar con la libertad de acción suficiente y genera altos niveles de tensión y de ansiedad no sólo en la mujer, sino en la pareja, que no favorecen ni el bienestar de ninguno de los dos ni tampoco el buen desarrollo del propio tratamiento de reproducción asistida. Un buen estado emocional no va a mejorar el resultado de un tratamiento de fertilidad ni al contrario, pero sí puede ayudar a sobrellevar todo el proceso de una forma más natural y menos traumática.

• ¿Cuáles son las recomendaciones que los especialistas pueden ofrecer a estas mujeres y parejas en tratamiento de fertilidad?

Los profesionales que prestan apoyo médico y psicológico durante el tratamiento a estas pacientes deben invitarles a establecer otros objetivos tanto a nivel personal como de pareja. Aunque el deseo de crear una familia puede seguir siendo el objetivo principal, podemos paralelamente seguir trabajando para conseguir nuevas metas que enriquezcan nuestras vidas.
Un buen ejercicio para empezar es analizar nuestra vida diaria, ver qué parte del tiempo de nuestros pensamientos y nuestras acciones tienen relación con nuestra búsqueda de maternidad y qué parte es independiente.

Si somos capaces de reconocer que nuestros pensamientos y acciones están demasiado condicionados por ese deseo, podemos intentar recordar cuáles eran nuestros sueños antes, qué actividades nos gustaba hacer, valorar a qué personas hemos dejado de ver e intentar centrar nuestra energía en recuperar todo aquello que nos gustaba y que sin darnos cuenta quizás hemos ido dejando en el banquillo.

El hecho de no focalizar toda nuestra atención en un único proyecto hará que nuestra vida sea más variada y rica, seguramente liberará de tensión y mejorará nuestro bienestar general.
 

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