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La obstrucción de las trompas de Falopio y la infertilidad

La obstrucción de las trompas de Falopio y la infertilidad

26-01-2015

Todas las estructuras que componen el aparato genital femenino tienen su función, y es de vital importancia que se encuentren en perfecto estado para que se lleve a cabo el embarazo. Así, en este post explicaremos qué son las trompas de Falopio, su función y que podemos hacer en caso de producirse daño en las mismas. 

Las trompas de Falopio son unas prolongaciones musculares del cuerpo uterino por donde deben desplazarse los espermatozoides al encuentro de los ovocitos. Estos ovocitos, una vez fecundados, deberán desplazarse hacia la cavidad uterina gracias a las contracciones de las trompas y a los cilios que las tapizan para que el embrión pueda implantar en el interior del útero.

Existen dos trompas con una longitud aproximada de 10 cm. y un diámetro muy fino. Son ellas con sus fimbrias las que se encargan de capturar al óvulo una vez éste es expulsado del ovario y mantenerlo en su porción ampular o distal a la espera de que los espermatozoides lleguen y pueda producirse la fusión, fecundación, entre los dos gametos. Una vez unidos, dan lugar al embrión. La trompa también tiene una acción facilitadora de desplazamiento embrionario, ya que éste debe recorrer todo el trayecto tubárico para poder alcanzar la cavidad uterina donde anidará y continuará con el desarrollo del futuro bebé.

Las trompas presentan cuatro porciones: la porción proximal, que es la más cercana a la cavidad uterina, la porción media o ístmica de gran longitud, la ampular y la distal o fímbrica, que como hemos comentado con anterioridad, es la que se encarga de recoger al ovocito.

Cualquier patología en las trompas que ocasione mal desplazamiento del embrión o de los espermatozoides dará lugar a problemas de fertilidad. Por ello, en un estudio básico de fertilidad generalmente se solicitan pruebas de función y de permeabilidad tubárica.

¿Qué antecedentes en la historia clínica de una paciente hacen sospechar problemas a nivel tubárico?

  • Siempre debemos preguntar como clínicos por antecedentes de infecciones como la Tuberculosis y Clamydias, que son agentes bacterianos que presentan gran afinidad por las trompas y que alteran su buen funcionamiento.
  • Antecedentes de intervenciones quirúrgicas abdominales o ginecológicas, ya que éstas pueden generar adherencias que limitan la correcta movilidad de las trompas.
  • Antecedentes de patología ginecológica como la endometriosis o abcesos ginecológicos que producen pelvis congeladas, es decir, en bloque.
  • Gestaciones ectópicas previas.
  • Hidrosalpinx (líquido en las trompas) tras valoración ecográfica.
  • Malformaciones en el aparato genital femenino.

¿De qué pruebas diagnósticas disponemos para la valoración de las trompas de Falopio?

La técnica diagnóstica más comúnmente aceptada es la Histerosalpingografía (HSG), que consiste en introducir un contraste vía vaginal y posteriormente una toma seriada de radiografías para poder ver la forma, posición y permeabilidad de ambas trompas.

En la actualidad, además, disponemos de otra opción diagnóstica como es la Histerosonografía con contraste (HyCoSy), que nos permite hacer una valoración de la anatomía de las trompas mediante ecografía, es una técnica menos molesta y más sencilla pero que precisa de un ginecólogo experimentado.

¿Qué opciones terapéuticas podemos ofrecer a nuestros pacientes una vez diagnosticadas?

En función del estado de las trompas y de otros factores que exponga la pareja, como la edad, estado de los espermatozoide, etc., se decidirá ante una pareja que lleva un tiempo buscando embarazo qué técnica de reproducción asistida vamos a elegir. Así, si las trompas y el resto de las pruebas realizadas están bien, podremos indicar la inseminación artificial (IA), mientras que si las trompas están alteradas, habrá que recurrir a la fecundación in Vitro (FIV), ya que esta técnica no precisa de la acción de las trompas.

En ocasiones es necesario antes de la realización de la FIV ocluir o extirpar las trompas, ya que si éstas se encuentran inflamadas o presentan líquido en su interior pueden impedir la correcta anidación de los embriones.

Julia Ramos, Ginecóloga Especialista en Reproducción Asistida
 

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