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El postparto en verano

El postparto en verano

15-07-2013

¿Acabas de dar a luz y no sabes cómo cuidarte en el postparto? Te damos algunas recomendaciones para recuperarte del nacimiento de tu bebé de la mejor forma posible y consejos para sobrellevar mejor el calor del verano en este momento.

Una de las cosas más importantes a tener en cuenta en esta época es la higiene íntima, ya que el calor del verano junto a los loquios (pérdidas vaginales que te acompañan durante 20/30 días depués del parto) hacen que tengas que asearte más a menudo. Con más motivo si te han practicado una episiotomía (incisión quirúrgica en la zona del perineo femenino). En este caso debes lavarte con agua y jabón neutro (sin abusar para no ablandar la cicatriz) y secar muy bien la zona de forma suave.

Para ello no hay inconveniente en que te duches desde el día siguiente al parto, pero lo que no puedes es bañarte hasta pasar la cuarentena. El cuello del útero no se ha cerrado todavía y un baño podría hacer que el agua se introdujera en el interior y se produjera una infección. Esto incluye también el baño en la playa y la piscina. Así que por mucho que apetezca en los días de más calor pegarte un buen chapuzón, lo mejor es que te des una ducha y que te refresques tomando líquido como agua, zumos, etc.

Si después de dar a luz sigues teniendo de forma puntual sofocos o sudoraciones, no te preocupes. Esto se debe (además de al calor estival) a los desajustes hormonales del posparto y a los cambios de temperatura corporal que se dan en la lactancia (la producción de leche puede aumentar la sensación de calor). Para prevenirlo, te recomendamos que cierres las ventanas y bajes las persianas en las horas de más calor, que uses ropa cómoda y fresca  y salgas a pasear con tu bebé a primera o a última hora del día.

Aunque veas que no se te quitan esos kilillos de más que has cogido durante el embarazo después de dar a luz, no debes iniciar una dieta en las seis semanas que siguen al parto, aunque sí puedes tener cuidado con lo que comes, por ejemplo evitando las grasas y el picoteo entre comidas. Lo más recomendable es llevar una dieta variada y equilibrada y beber mucho líquido para evitar la deshidratación, ya que el cuerpo necesita fuerzas para afrontar la energía extra que requiere el nuevo miembro de la familia. Además puedes utilizar una fajita post parto en los momentos del día de menos calor para que la musculatura abdominal vuelva a su situación previa lo antes posible.

Además, en el postparto debes descansar lo máximo posible, ya que el cansancio físico del parto, los cambios hormonales, el calor y las atenciones que requiere el bebé te van a dejar agotada. Es normal que quieras estar con el bebé a todas horas, pero necesitas un poquito de tiempo para ti. Por eso, lo mejor es implicar al papá lo máximo posible e incluso pedir ayuda familiares, amigos o incluso hijos mayores con las tareas de la casa. ¡Ánimo! 

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