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Problemas de sueño durante el embarazo

Problemas de sueño durante el embarazo

08-10-2013

Prácticamente todas las mujeres presentan algún tipo de trastorno del sueño durante el embarazo, especialmente en el tramo final del mismo. El más común es el insomnio, que es la incapacidad para conciliar el sueño, incluyendo despertar a mitad de la noche o demasiado temprano sin que sea posible volver a dormir. También existe el llamado “sueño no reparador”, que se da cuando te despiertas a lo largo de la noche de forma constante, por lo que el descanso no se produce correctamente.

Pero, ¿sabes a qué se deben? En este post vamos a comentar algunas de las causas por las que se producen estos problemas de sueño durante el embarazo.

• El factor más evidente es el progresivo aumento del abdomen, que te impide encontrar una postura cómoda en la que dormir.
• Los movimientos de tu bebé, que se detectan en mayor medida cuando estás en reposo, también pueden ayudar a que no descanses como antes de estar embarazada.
• También influye la presión que ejerce el bebé en la vejiga, ya que es probable que tengas que levantarte frecuentemente al baño a hacer pis.
• Puede ocurrir que el dolor de espalda y la presencia de calambres y hormigueos impida en ocasiones que concilies el sueño, especialmente durante el trimestre final de la gestación.
• En algunas ocasiones puedes experimentar una sensación de mareo al acostarte. Esto se debe a que el peso del bebé interrumpe el flujo normal de la sangre hacia el corazón, lo que impedirá nuevamente tu descanso.
• Por último, no debemos olvidar la preocupación y los temores que se suelen tener sobre el embarazo y el momento del parto, que se suelen acentuar por la noche.

 

Pero no te preocupes, tienes que ser paciente y recordar los consejos que aquí damos sobre las posturas más cómodas para que descanses y dejes de dar vueltas en la cama:

· De lado, con una almohada entre las piernas: te ayudará a mantener la espalda recta, sin forzar la curvatura lumbar, y evitarás que el peso de una pierna caiga sobre la otra.

· Sobre el lado izquierdo: permite la llegada de sangre a la placenta, por lo que aportarás mayores cantidades de oxígeno y nutrientes al bebé.

· Con los pies elevados: de esta forma aliviarás la hinchazón de piernas y pies, además de prevenir la aparición de calambres y varices.

· Con el tronco elevado: así evitarás los posibles mareos y mejorarás tu respiración.

 

 

 

 

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