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"Quieres ser madre y no encuentras el momento…." por el Dr. Federico Galera

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"Quieres ser madre y no encuentras el momento…." por el Dr. Federico Galera

Dr. Federico Galera
Director Instituto Madrileño de Fertilidad. IMF

La etapa más fértil de la mujer, entre los 25 y los 35 años, coincide con el periodo más crítico para el desarrollo formativo, posicionamiento en su carrera profesional, y en general para el logro de otros roles y experiencias.

En el terreno afectivo y sentimental en ocasiones persiste una búsqueda más o menos larga de la pareja adecuada con quien compartir la vida. La actividad profesional y social de la mujer en la actualidad, le hace ampliar sus expectativas y exigencias al respecto.

Por todo ello, a pesar del fuerte arraigo del instinto de maternal en la  mayoría de las mujeres, la maternidad se va posponiendo cada vez más. La mujer entre los 30 y 45 años está en la plenitud de su vida en todos los aspectos, tanto físicos, como profesionales. Por otra parte, sus ciclos son regulares, de manera que nada hace pensar que la fertilidad vaya disminuyendo de forma drástica pero silenciosa, sin avisar. 

La fertilidad en la mujer disminuye con la edad, siendo máxima en torno a los 18-24 años, se mantiene en general bien hasta los 35, pero este descenso se acentúa hacia los 37. En torno a los 40 podríamos decir que más que bajar lo que hace es “caer de forma vertiginosa”,  haciendo muy difícil la consecución del deseo de ser madre. A partir de los 45 las gestaciones son excepcionales con óvulos propios. Este proceso es debido tanto a la disminución de la reserva ovárica como a la reducción en la calidad de los ovocitos.

Cuando una mujer, con pareja o sin pareja, quiere ser madre y tiene dificultades para conseguirlo, se produce una situación que genera estrés, frustración, ansiedad, baja autoestima… sentimientos negativos todos ellos, que pueden afectar tanto a la mujer como a su pareja en la dinámica de su relación, entorno social o laboral.

Hoy día no existe problema si quieres posponer el momento de tu maternidad. Gracias a los avances de la criobiología aplicada a las Técnicas de Reproducción Asistida, contamos con una técnica innovadora pero suficientemente probada:  VITRIFICACIÓN o CONGELACIÓN ULTRARRÁPIDA DE OVOCITOS.

Esta técnica nos permite preservar la fertilidad de las pacientes en el momento óptimo de calidad ovocitaria, y posponer la maternidad hasta una edad más avanzada en la que biológicamente sería muy difícil o imposible.

El proceso de la vitrificación de ovocitos consiste en congelarlos, extrayendo previamente toda el agua intracelular que es sustituida por crioprotectores para evitar la formación de cristales de hielo, ya que estos son incompatibles con la vida.

Este proceso en el caso del óvulo se ve dificultado por el gran contenido en agua del ovocito y su mayor tamaño celular (es la célula más grande del cuerpo). Todo ello conlleva altas dificultades técnicas, ya que movilizar grandes volúmenes de agua y  crioprotectores es mucho más complejo y produce un mayor riesgo de cristalización.

En la vitrificación se utilizan descensos de temperatura muy rápidos hasta -196ºC, alcanzándose bajadas de temperatura de 25.000- 42.000 ºC por minuto. A pesar de ello y como consecuencia de la concentración de crioprotectores y la alta velocidad de enfriamiento, el medio intracelular no cristaliza, sino que adquiere una consistencia vidriosa, de ahí su nombre. La vitrificación se produce cuándo una solución muy concentrada se somete a un enfriamiento rápido, es lo que ocurre con la lava de un volcán al enfriarse repentinamente.

Desde que se publicó el primer embarazo en 1986, tuvieron que pasar 11 años hasta la consecución del primer nacido vivo en 1997. En 2006 habían nacido 300 niños, pero los resultados eran muy pobres, necesitándose  una media de 200 ovocitos para conseguir un embarazo. Las técnicas de congelación han ido evolucionando. Actualmente, con las técnicas de criobiología más avanzadas, y la técnica de vitrificación con volúmenes mínimos de crioprotector en Cryotps, en el Instituto Madrileño de Fertilidad hemos conseguido unos fantásticos resultados, con tasas de supervivencia del 90-95%, tasas de fertilización del 80% y de embarazo por transferencia del 70%. Estos resultados son prácticamente iguales a los obtenidos con ovocitos frescos.

Para conseguir estos excepcionales resultados, tenemos que preservar la fertilidad cuando esta es elevada, es decir antes de los 37. A partir de esta edad la calidad de los óvulos será menor y por lo tanto los resultados irán bajando paulatinamente, del mismo modo que lo hace la fertilidad natural.

Hoy día es posible para la mujer detener el tiempo, el reloj biológico, pero tenemos que hacerlo pronto. De esta  forma es posible conservar la óptima fertilidad de los 25 a 30 años, a partir de los 40-45.

Podemos afirmar que el futuro ya está aquí. La vitrificación está lista para su aplicación clínica habitual y, por tanto, estamos en condiciones de preservar la fertilidad en las pacientes que lo necesiten.

Por ello, si una mujer quiere ser madre y no encuentra el momento, la solución es sencilla,  vitrificar ovocitos.

www.imfertilidad.com

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