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El retraso de la maternidad y la vitrificación como alternativa, por el Dr. Yosu Franco Iriarte

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El retraso de la maternidad y la vitrificación como alternativa, por el Dr. Yosu Franco Iriarte

El retraso de la edad para ser madre se ha convertido en España, y en general en el mundo occidental, en una tendencia imparable y que parece no tiene freno.

En la década de los 90 las mujeres tenían su primer hijo a una media de edad de 26,8 años. Actualmente esa media se ha incrementado en 4 años. Este aumento se ha producido por diversos factores, entre ellos la tardanza en la emancipación de los jóvenes asociada a la situación de inestabilidad laboral y económica existente, la incorporación de la mujer al mundo laboral y su deseo de desarrollo profesional, junto con una gran falta de apoyo a la maternidad (España es el país de la Unión Europea con menos ayudas a la familia).

El problema aparece cuando tras conseguir una estabilidad económica, laboral y emocional aflora el sentimiento de maternidad con más fuerza sin imaginar que el tiempo trascurrido ha corrido en contra. En este sentido, la mujer no es consciente de que a partir de los 35 años su reserva ovárica comienza a estar comprometida y que su calidad ovocitaria empieza a disminuir a pasos agigantados. Y es que es difícil pensar lo contrario cuando constantemente en los medios de comunicación aparecen mujeres mayores de 40 años embarazadas sin, aparentemente, ninguna dificultad. Esta creencia está muy extendida en la sociedad, ya que el 33% de las mujeres mayores de 43 años cree que puede llegar a tener un hijo de forma natural cuando la realidad es que de cada 100 mujeres que quieren ser madres al llegar a esta edad, sólo una lo consigue.

Tras meses de angustia por no conseguir su soñado embarazo, la mujer decide consultar a un médico especialista en reproducción, y es en ese momento cuando es consciente de un problema, hasta entonces desconocido para ella. Uno de sus primeros comentarios al recibir la noticia suele ser “A mí nadie me había informado de esto, si lo hubiera sabido antes…”

Por este motivo, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia ha pedido a los ginecólogos generales que hablen en consulta con las mujeres sobre sus deseos de maternidad antes de cumplir los 33 años. De esta forma, ellas podrán conocer qué opción terapéutica les permite retrasar su maternidad.

Esta opción es la criopreservación de óvulos (también denominada vitrificación), que inicialmente se utilizaba en mujeres que, debido a tratamientos oncológicos con quimioterapia, veían debilitada su fertilidad.

Sin embargo, hoy en día cada vez es más frecuente la preservación sin indicación médica. Esta técnica está muy instaurada en la práctica diaria y ha mejorado muchísimo su efectividad, lo que hace que sea una opción adecuada para mujeres que quieren preservar su fertilidad y posponer su deseo maternal, centrándose principalmente en féminas con edades comprendidas entre los 30 y 35 años. ¿Por qué este rango de edad es el más adecuado? Porque lo primero que una mujer debe conocer (aparte de que la fertilidad a partir de los 35 años empieza a disminuir) es que la vitrificación realizada entre los 32 y 35 años consigue unas tasas de embarazo entre 40-50%, necesitando 8-10 óvulos para ello. Si la vitrificación se realiza entre 35-38 años, la tasa de éxito disminuye al 35%; entre 39-40 años, la tasa es de 20-25% y a partir de los 40 años no supera el 10%. Por este motivo, la recomendación médica es realizar le técnica a menor rango de edad y, si es posible, por debajo del límite de 35 años.

Por ello, es importante trasladar a la sociedad la importancia de la salud reproductiva. A pesar de tener a nuestra disposición la tecnología más avanzada, la ciencia no puede luchar contra el reloj biológico. Desde las unidades de reproducción asistida, así como desde las consultas de ginecología y medicina general, debemos preocuparnos de concienciar a la sociedad de la realidad actual y de que es posible desarrollarse profesionalmente, personalmente y emocionalmente sin tener que sacrificar el deseo de ser madre.

Dr. Yosu Franco Iriarte
IVF Donostia (Instituto Vasco de Fertilidad)
 

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