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El suelo pélvico en el embarazo

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El suelo pélvico en el embarazo
29 de julio 2014
El suelo pélvico en el embarazo

 Antiguamente se desconocia el término y funcionamiento del denominado suelo pélvico. Esto se debe a que la medicina era bastante rudimentaria y a la hora de dar a luz se hacía de forma natural, es decir, padeciendo dolores tremendos y, por consiguiente, serios problemas en el postparto.

Ahora, la medicina ha avanzado lo suficiente como para mejorar todo el proceso de embarazo. Así, el antes, durante y después del mismo resulta mucho más eficaz en cuanto a su recuperación, gracias al fortalecimiento y elasticidad de lo que se conoce como suelo pélvico.

¿Qué es el suelo pélvico y por qué se debe fortificar?

El suelo pélvico es un conjunto de músculos de sostén que mantienen la postura correcta del suelo del abdomen reteniendo en suspensión sus diferentes órganos que lo componen, tales como la vejiga, el útero y el recto. Estos músculos se deben fortalecer puesto que el momento del parto es muy traumático para ellos provocando una serie de trastornos.

El debilitamiento y la pérdida de elasticidad de estos músculos ocasiona problemas de salud bastante incómodos en la vida cotiniada de la mujer. Estos suelen ser problemas en la columna, prolapsos, disfunciones sexuales y la frecuente incontinencia urinaria o fecal.

Beneficios de fortalecer el suelo pélvico

Al dar a luz, el bebé se va abriendo paso desde el útero a la vagina hasta lograr salir al exterior. Este camino ocasiona que la musculatura situada en el suelo del abdomen se vea afectada. Además, la instrumentación utilizada en el parto, así como las episotomías y los desgarros son factores que también influyen en esta musculatura.

Es por ello que fortalecer estos músculos internos ayudará a una pronta recuperación en el posparto, tardando menos tiempo en regresar al estado óptimo del suelo pélvico. Sin embargo, la fortificación de esta musculatura se debe realizar no sólo cuando se está embarazada, ya que esta zona se debe mantener en buenas condiciones para prevenir ciertas complicaciones en el futuro.

Tonificar el suelo pélvico ayudará a:

  • Eliminar o evitar la incontinencia agravada por el peso del bebé sobre la vejiga durante el embarazo.
  • Facilitar el parto al producirse menos desgarros (evitando las episiotomías) con menor dolor tras el parto.
  • Incrementar la circulación sanguínea en la zona rectal, ayudando a curar más rápidamente un desgarro o episiotomía, reduciendo la posibilidad de hemorroides.
  • Evitar que determinados órganos de la zona, tales como el útero o la vejiga, se salgan de su lugar (prolapso) después de tener al bebé.
  • Volver a tus actividades normales después del parto sin temor a la incontinencia cuando se tosa, ría, estornude o salte.
  • Incrementar el placer sexual.

Ejercicios de Kegel

A lo largo de los 9 meses de embarazo siempre se aconseja hacer ejercicio físico, puesto que esto ayudará a mejorar el momento del parto, pero además mejorará el fortalecimiento del suelo pélvico. Uno de los mejores ejercicios esenciales para que los músculos vaginales se tonifiquen son los ejercicios de Kegel.

Estos ejercicios fueron creados por el Dr. Arnold Kegel para garantizar y poner solución a los problemas ocasionados tras el parto, y así, ideó una serie de movimientos para fortalecer los músculos internos del bajo abdomen.

Éstos se basan especialmente en la contracción y relajación del músculo pubococcígeno (músculo del suelo pélvico). El proceso debe ser repetitivo y diario para incrementar la fuerza y la resistencia de esta musculatura, evitando así la incontinencia urinaria y los demás problemas relacionados.

Pero antes de comenzar con estos ejercicios es aconsejable que se conozca esta zona a través del masaje perineal. Este masaje es muy práctico para reducir el trauma perineal después del parto (episotomías) y, además, ayuda a preparar a los tejidos de alrededor de la vejiga, estirándolos, ablandándolos e incrementando su elasticidad. Con el masaje perineal la mujer puede sentir estos músculos del suelo pélvico ayudando a familiarizarse con la sensación de estiramiento de esta zona. Así, se controlará mucho más los músculos que allí se encuentran permitiendo una mayor relajación en el momento de dar a luz.

En cuanto a los ejercicios de Kegel, existen 4 que se pueden hacer en diferentes posturas; tumbada, de pie, sentada o incluso andando. Para comenzar, se empezará por 10 repeticiones de cada ejercicio, 4 veces al día, y en las demás fases, aumentar hasta llegar a las 50 repeticiones, 4 veces al día.

Cuando se realicen los ejercicios de Kegel, se debe tener la vejiga totalmente vacía para evitar las infecciones de orina. Además, no se debe sentir ni notar fatiga o dolor de espalda, ya que si fuera así es que los ejercicios no se están haciendo correctamente. Por último, estos ejercicios se deben centrar en los músculos del suelo pélvico y no contraer los músculos abdominales, muslos o glúteos. Estos 4 ejercicios son:

  • Contraer el grupo de músculos y mantenerlos 5 segundos. Como si tuvieramos ganas de orinar y nos lo aguantamos porque no hay un baño cerca.
  • Contraer y relajar el grupo de músculos lo más rápido posible. Aquí veremos como el vientre se hincha al contraer y se vacia al relajar.
  • Contraer el grupo de músculos en tiempos, para luego relajarlos en esos mismos tiempos. Relajar por completo la musculatura.
  • Contraer y relajar los anillos en forma de onda. Primero el anillo que rodea la uretra, luego el que rodea la vagina y, por último, el que rodea el ano.

 

El suelo pélvico en el embarazo 

 

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