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Tratamientos psicológicos en la lactancia y posparto

Tratamientos psicológicos en la lactancia y posparto

25-05-2015

 Como podemos imaginar, el parto es un potente estresor neurohormonal que ha demostrado ser un factor de riesgo para el desarrollo de patologías psíquicas. Dichas patologías son las más prevalentes durante el puerperio (el periodo de tiempo inmediatamente posterior al parto) en las mujeres occidentales.

Generalmente las pacientes no están bien diagnosticadas y sus síntomas clínicos son subestimados, precisándose un apoyo médico, social y farmacológico mayor en esta etapa de su vida.

En el postparto inmediato un 70% de las mujeres suele presentar disforia leve (irritabilidad, inquietud e incluso tristeza) que se autolimita en una semana, mientras que un 10% presenta episodios depresivos con repercusión negativa a nivel familiar.

Los fármacos más utilizados para el tratamiento de la depresión durante la gestación y postparto son los llamados inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN), aunque existen otros en el mercado que también podrían ser utilizados según la pauta indicada por el especialista.

Estos medicamentos hasta el momento no implican un mayor riesgo en el recién nacido, con lo que se podrían usar de forma controlada y preferiblemente en monoterapia.

Así pues, existen unas recomendaciones generales para el uso de psicofármacos en el posparto y la lactancia, ya que todos los psicofármacos son eliminados por la leche materna. Por tanto, será importante:

  • Los profesionales deben informar a los progenitores de los posibles efectos adversos que pueden acontecer tras el uso de la medicación, para que estén al corriente de los riesgos y beneficios del mismo.
  • Siempre es preferible usar un fármaco en monoterapia y no mezclarlos, por las interacciones que pudiesen producirse.
  • Según el fármaco elegido, podría ser necesario hacer controles analíticos al bebé para determinar cuáles son las concentraciones plasmáticas del fármaco.
  • Valorar la lactancia mixta como una forma de reducir la exposición del fármaco al lactante sin renunciar a los beneficios que la lactancia materna aporta.
  • Es importante recalcar que son fármacos de prescripción médica

Es importante hacer hincapié en la necesidad de no pasar por alto patologías de este tipo, que suponen una vivencia de la maternidad muy compleja y pueden implicar una desestructuración familiar si no tienen un soporte farmacológico, médico y social adecuado.

Julia Ramos, Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida

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